martes, 27 de septiembre de 2011

De viaje

Hola,

Lamento no haber publicado el día de hoy. Estoy preparando un viaje que espero redunde en beneficio de más de uno.

El próximo Martes sin falta estaremos nuevamente en contacto.

Saludos cordiales.

martes, 20 de septiembre de 2011

Plan de desarrollo ajedrecístico para una institución (IV)

Alekhine vs Capablanca con el árbitro Dr. Carlos A. Querencio

Arbitraje

Hay muy pocos árbitros internacionales para un país de más de cien millones de habitantes y, para acabarla de amolar, un gran porcentaje de ellos siempre es banqueado de acuerdo a la dirigencia nacional en turno de la FENAMAC. No hay ningún esquema de promoción para la titulación de nuevos árbitros, mientras que el panorama para los interesados es desalentador dadas las prácticas desiguales en la asignación de trabajo y oportunidades. De tal modo que sólo un grupo de árbitros consigue algunos beneficios en cada período.

La administración necesaria para el arbitraje es muy similar a la de los entrenadores. Para un club un solo árbitro puede ser suficiente, mientras que para una asociación estatal es indispensable un árbitro internacional, de lo contrario es prácticamente imposible realizar torneos válidos para Elo pues sólo aquellos que tienen un título expedido por la FIDE pueden conducir y reportar estos torneos. Todos los demás (estatales, oficiales y nacionales) son inexistentes para la FIDE y no son más que parte de un esquema ficticio de desarrollo profesional normado por la FENAMAC. Yendo más allá, diría que cada ciudad importante o grande debería tener, por lo menos, su propio árbitro internacional, dadas las características geográficas de nuestro país.

A diferencia del entrenamiento deportivo, que podemos considerar como una actividad abierta, el arbitraje es una actividad cerrada y no hace falta más que mantenerse actualizado de las disposiciones reglamentarias que dicta la FIDE una vez que se ha alcanzado el nivel de competencia más alto. Por lo cual, no hace falta crear un sistema de capacitación constante, y sólo es necesaria una guía para la formación básica. Lo que sí resulta de vital importancia es un foro de discusión nacional para exponer las situaciones, los conflictos y soluciones que se presentan en el quehacer ajedrecístico de cada torneo, este foro debe ser moderado por un árbitro internacional de reconocido prestigio y perteneciente al grupo de trabajo de la FENAMAC, pues de este foro deben salir las interpretaciones oficiales a las situaciones expuestas en las Leyes del Ajedrez que en su gran mayoría apelan al “buen” criterio del árbitro.

Una forma de incentivar la formación de árbitros competentes es mediante la creación de un tabulador de pagos que ayude a los interesados a visualizar los rendimientos que le dará la inversión en su formación profesional. Por ejemplo: Árbitro Internacional Categoría A $2,000 pesos por día; Árbitro Internacional Categoría B $1,500 pesos por día; Árbitro Internacional o Árbitro FIDE Categoría C $1,250 pesos por día y Árbitro Internacional o Árbitro FIDE Categoría D $1,000 pesos por día; Árbitro Auxiliar $500 pesos por día. Además es necesario un sistema de rotación laboral o escalafón que les garantice actividad a todos los árbitros titulados. Si solo consideramos los 33 torneos que comentamos del deporte amateur por 35 asociación estatales serían 1155 torneos al año en el país. Si existieran 100 árbitros, tendrían actividad por lo menos una vez al mes sin contar las actividades de los clubes, del deporte profesional y escolar ni de la asociación nacional. En México hay 17 árbitros reconocidos por la FIDE.

Hasta el próximo Martes.

martes, 13 de septiembre de 2011

Plan de desarrollo ajedrecístico para una institución (III)


Entrenamiento Deportivo

El único medio de conseguir buenos resultados deportivos es el entrenamiento, es el proceso por el cual buscamos mejorar las aptitudes y actitudes necesarias para perfeccionar la técnica ajedrecística que redunde en el alto rendimiento.

¿Qué se necesita para entrenar ajedrez? Esencialmente un atleta dispuesto a mejorar sus resultados y una guía que le señale el camino y las actividades que necesita realizar, esta guía debe ser preferentemente un entrenador calificado.

En México existe el Sistema de Capacitación y Certificación para Entrenadores Deportivos (SICCED) que es calificado por la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE) que a su vez depende de la Secretaría de Educación Pública (SEP) por lo cual, son estudios con validez oficial.

Desafortunadamente no hay los especialistas necesarios para desarrollar los contenidos de los manuales ni la calidad de los mismos, en tantos años de historia del SICCED para la disciplina de ajedrez en México, sólo han participado tres maestros: Guil Russek, Denis Verduga y Alejandro Albarrán. Con muy buenos esfuerzos individuales, pero dejando mucho que desear en la parte metodológica del entrenamiento deportivo y por supuesto sin vínculos ni seguimiento entre las enseñanzas de cada uno. Dejando inmensas lagunas entre uno y otro de los niveles del sistema, lo cual nos ha llevado a que hoy en día haya menos de una veintena de entrenadores certificados con el máximo nivel que es el 3 de la nueva estructura de cinco niveles, con cuatro años sin que la FENAMAC realice un solo curso para conductores y, con un proyecto en puerta por parte de la CONADE a través de la Escuela de Entrenadores Deportivos (ENED) para reducir a tres niveles todo el SICCED. De los diez niveles iniciales va a tres y ¿tiende a cero?

¿Cómo debe administrarse el entrenamiento deportivo? Creo que es necesario partir de la premisa que es la capacitación de los entrenadores. Aquí, sin embargo, hay que establecer las acciones de acuerdo al tamaño de la institución, por ejemplo, para un club puede ser suficiente un solo entrenador, entonces las acciones se limitan a que él asista a los cursos de capacitación que organice el Estado, las universidades locales o la federación. Su trabajo será atender a los atletas y publicar un artículo mensual o bimestral para apoyar a otras personas que pudieran interesarse en el entrenamiento deportivo.

Una asociación estatal necesita una figura un poco diferente, en el supuesto de que cada club tenga su propio entrenador, el entrenador estatal no trabajará para ningún club, él se encargará de realizar campamentos especiales, periódicos, que le permitan evaluar el progreso de cada uno de los atletas de selección estatal y diseñar un plan de entrenamiento individual para cada uno de ellos, ese plan debe ser supervisado por él pero aplicado por el entrenador personal del atleta. Además el entrenador estatal debe capacitar a los entrenadores locales mediante la publicación mensual o bimestral de artículos técnicos y/o mediante la realización de seminarios.

Una asociación nacional tiene una responsabilidad aún mayor. Necesita una persona que guíe los planes de entrenamiento de los seleccionados nacionales, que en realidad deberán ser tres personas, una para los infantiles, una para los juveniles y una para los mayores. Necesita, además, una persona que de seguimiento y capacitación a todos los entrenadores mencionados, esta persona es quien se encargará también de la capacitación de los entrenadores estatales mediante artículos o seminarios. Es muy importante hacer reuniones nacionales de entrenadores por lo menos una vez al año y abrir foros de discusión especializados, para compartir las ideas y mejoras en el trabajo de entrenamiento. La asociación nacional debe establecer lineamientos y procesos claros para la certificación de entrenadores a nivel nacional, debe buscar los medios para atraer al país las capacitaciones y certificaciones internacionales. Conformarse con el SICCED no basta, al menos no como está en este momento ni como se vislumbra.

En México, la disciplina de ajedrez está presente en las competencias a todos los niveles: escolar en primarias, secundarias, preparatorias y universidades; institucional en las dependencias federales; federado, a través de los clubes y las asociaciones estatales; abiertas como ajedrez profesional. Entonces hace falta un gran número de entrenadores y realmente hay muchas fuentes de trabajo, sólo hay que buscarlas y por supuesto capacitarse para poder acceder a ellas.

Hasta el próximo Martes.

martes, 6 de septiembre de 2011

77th Annual Southwest Open


Para no desviarme mucho del tema les comentaré cómo se desarrolló el torneo 77th Annual Southwest Open que se llevó a cabo el pasado fin de semana en Dallas, Texas.

El primer lunes de Septiembre es día festivo en Estados Unidos, es el Labor Day, día del trabajo, que la gente aprovecha para salir de vacaciones o jugar torneos de ajedrez largos.

La convocatoria se publicó con unos tres meses de anticipación, se realizó en el Hotel Sheraton en Addison, Sistema Suizo a 7 rondas con una bolsa de premios de $8,950 USD. El torneo era válido para Elo y se podía participar en tres categorías: Open, Reserve, Novice. Además hubo el Scholastic Tournament que se realizó el sábado en un solo día.

Detallemos las características que lo diferencian de los torneos en México.

No hay ceremonias de protocolo, ni inauguración, ni clausura. Y esto es genial ya que no hay que esperar a que llegue nadie para iniciar las partidas y se puede cumplir puntualmente con el calendario además permite una planificación acertada del viaje pues no hay que esperar con incertidumbre la premiación del torneo, la organización envía al domicilio de los participantes por correo el cheque respectivo a los premiados si no pueden esperar a que se definan los resultados. Cosa prácticamente impensable en México porque aún en los torneos que gozan del aval de la FENAMAC no se tiene la certeza de que se paguen completos los premios.

El calendario de juegos es flexible y permite jugar el torneo en diferentes períodos, en esta ocasión era en 3 o 4 días, creo que esta variante sería muy recomendable para los torneos en México, los que no pueden jugar los primeros días porque trabajan, pueden comenzar el torneo el fin de semana. En tal caso, juegan el Sábado todas las partidas que se jugaron los días anteriores a ritmos más rápidos y luego en algún momento, se reincorporan al grupo principal. La re-entry, reinscripción, es algo genial, si un jugador se inscribió al torneo regular y tuvo un mal comienzo puede darse de baja, reinscribirse de nuevo y comenzar el Sábado desde el principio e incluso cambiar de categoría si su rating se lo permite.

La participación local es la que sostiene el torneo, prácticamente todos los jugadores eran de Dallas y hay que hacer especial mención de que los principales protagonistas eran todos estudiantes de la Universidad de Texas en Dallas. Grandes Maestros, Maestros Internacionales y Nacionales, integrantes del equipo de ajedrez de la universidad. Todo ello indica la buena organización y colaboración de las instituciones locales, por cierto los organizadores eran las personas del Dallas Chess Club http://www.dallaschess.com/ y no la asociación estatal de ajedrez. Que como comentamos la semana pasada no son quienes deben organizar las competencias para el ajedrez profesional.

No hay paternalismos de ningún tipo, cada jugador es responsable de su conducta durante el torneo y de sus resultados, los jugadores deben por sí mismos anotar el resultado de la partida en la hoja de pareos que se publicó antes de la ronda, impensable ver anotaciones extras en esas hojas o ver que alguien que no debía ya se la llevó.

Los premios se dividen en caso de empates en puntos. El torneo se realizó en un ambiente de cordialidad y tranquilidad.

Yo terminé en la posición 31 con tres puntos. Caótico, cierto, estropee varias posiciones como las dos que a continuación les dejo para su análisis de las que espero sus comentarios.

Juegan negras y ganan
S. Bercys - Góngora Montes, Texas 2011

Juegan blancas y ganan
Góngora Montes - J. Chiang, Texas 2011

Hasta el próximo Martes.

martes, 30 de agosto de 2011

Plan de desarrollo ajedrecístico para una institución (II)


Deporte profesional

Consideraremos este tema definiendo el deporte profesional como la realización de la actividad ajedrecística en torneos con la finalidad de recibir un beneficio económico a cambio.

Según esta definición, casi todos los ajedrecistas en México somos profesionales, pues lo que nos llama la atención en una convocatoria es el premio, inclusive la FENAMAC se ha esmerado en colocar con letras gigantes en las convocatorias del Abierto Mexicano la cantidad total en la bolsa de premios para captar la atención de los jugadores. En Estados Unidos van aún más allá ofreciendo bolsas más grandes de las garantizadas. Dadas las circunstancias, es totalmente válido y una buena estrategia comercial.

Además, toda persona que realiza una actividad tiene derecho a obtener un beneficio en retribución y en esta época materialista, lo normal es que esperemos recibir dinero, el cual en teoría, redunda en una mejor calidad de vida.

Desafortunadamente, el dinero corrompe a los ajedrecistas y hoy en día el “negociar” el resultado de una partida para cobrar, es una conducta común en los torneos y fomentada incluso entre los más jóvenes por sus mismos padres. Esta es una cuestión delicada que debe empezar a ser sancionada.

Yo soy de la opinión de que los premios en los torneos deben ser repartidos entre los jugadores empatados a fin de que cada quien reciba lo que merece de acuerdo a su desempeño en la competencia.

Un punto crítico que ya he tratado antes, es que no se deben ofrecer representaciones estatales, mucho menos nacionales como premio en un torneo, ni corromper los campeonatos con premios en efectivo, porque se puede llegar a extremos tales como querer cobrarles a los premiados por su premio, como lo hace ahora la FENAMAC para otorgar el aval a los niños y jóvenes ajedrecistas a quienes se los ofreció y que lo ganaron. No hay que revolver el deporte profesional con el amateur. Una institución eficaz, define claramente estos conceptos y promueve los valores que los diferencian entre sí, de tal forma que los ajedrecistas comprendan claramente porqué compiten: si lo hacen para ganar dinero o si lo hacen para ser campeones y representantes de la institución.

Claro que ambos objetivos pueden mezclarse en la práctica, es decir un ajedrecista puede ganar el Campeonato Estatal Absoluto y también ganar el primer premio en efectivo del Torneo Estatal Abierto. Lo que no debe hacer es exigir cobrar por ser campeón o por participar en el campeonato, ni tampoco por cumplir con los compromisos que adquiere al ser campeón cuando conoce las condiciones de antemano, a menos que la institución así lo establezca en sus estatutos. También sería incorrecto que la institución mezclara ambos eventos en uno solo.

Todas las actividades adicionales que realiza el ajedrecista para ganar dinero como exhibiciones de simultáneas o individuales, pláticas y conferencias, talleres y cursos, son ajenas al tema del deporte profesional.

Por otro lado, en México no existe, en la práctica, el ajedrecista profesional de acuerdo a la definición de la Ley Federal del Trabajo en lo que corresponde a deportista profesional. Y eso es debido al nulo fomento institucional a la competencia en ligas y/o por equipos. Una forma de impulsarlo es mediante la realización de torneos empresariales. Los empresarios siempre están dispuestos a invertir en actividades deportivas y recreativas para sus trabajadores porque además tienen esa obligación. Poco a poco en estos torneos, al ir creciendo, se puede ir convenciendo a los empresarios de que contraten jugadores para reforzar sus equipos, además es una buena forma de acercar inversionistas a la institución. También hay que involucrar a los clubes deportivos ya existentes. De lo contrario quién contratará a un ajedrecista para jugar ¿qué?

Ahora un tema escabroso ¿de quién es la responsabilidad de fomentar el deporte profesional? Yo creo que de nadie. El que quiera invertir su dinero es bienvenido, pero institucionalmente no existe esa obligación, a menos que los estatutos de la FENAMAC lo establezcan específicamente –por cierto, si alguien sabe cómo conseguir los estatutos de la FENAMAC sería bueno que nos informara o los compartiera-. No obstante, tanto la FENAMAC como las Asociaciones Estatales deben ofrecer todas las facilidades para que los organizadores puedan realizar este arduo trabajo.

Cambiando de tema, para los que quieren jugar ajedrez, déjenme decirles que este fin de semana hay alrededor de 15 torneos abiertos válidos para Elo en Estados Unidos y que un viaje en costos es equivalente a ir al torneo de Oaxaca o al de Mazatlán. Así es que si de verdad desean invertir en su carrera ajedrecística profesional, les recomiendo que tramiten su visa de Estados Unidos. Por mi parte aprovecharé para competir en Texas.

Dice la canción: “El dinero no es la vida, es tan solo vanidad”

Hasta el próximo Martes.

martes, 23 de agosto de 2011

Plan de desarrollo ajedrecístico para una institución (I)

Una institución ajedrecística, llámese club, escuela, liga, asociación o federación, debe funcionar a partir de un plan que le permita alcanzar las metas que busca como misión y visión de proyecto.

A continuación les comparto mi visión de un plan de desarrollo institucional como plataforma para el trabajo redituable en beneficio del ajedrez mexicano. Lo iré desarrollando poco a poco en diferentes entradas con los siguientes temas fundamentales:

• Deporte amateur
• Deporte profesional
• Entrenamiento deportivo
• Formación de deportistas de alto rendimiento
• Arbitraje
• Organización
• Normatividad
• Educación
• Cultura
• Recreación
• Empresa

Espero que les sirva a las personas interesadas en mejorar la situación del ajedrez mexicano y que quienes puedan ayudar a enriquecerlo no se queden con sus ideas guardadas.

El ajedrez como deporte amateur

La competencia y la obtención de resultados son las principales características de esta categoría, por lo cual el punto medular es la sistematización de un proceso competitivo que lleva a la obtención de un resultado deportivo. También relevante es el valor y reconocimiento que se le otorga a quien consigue dicho resultado.

Un proceso competitivo debe ser claro en sus etapas, justo en su selección y valorado en sus resultados. De tal forma que deben realizarse todas las competencias planificadas en el proceso selectivo utilizando los sistemas de competencia más incluyentes y justos posibles, con la finalidad de que todos cuenten con las mismas oportunidades y la diferencia la marque únicamente la calidad de la preparación de los participantes.

Un proceso selectivo de una sola etapa requiere de un torneo clasificatorio suizo a cinco rondas como mínimo para dar paso a una semifinal que deberá disputarse mediante el sistema de competencia round robin y llegar a una final de match a cuatro partidas por lo menos. Todas las plazas en disputa deben ser desempatadas sobre el tablero. Un blitz de un minuto es significativamente mejor que un volado. Este proceso ha de repetirse para cada etapa en caso de ser necesario, eliminándose gradualmente los torneos mediante el sistema suizo los cuales no son adecuados para formar una selección. Los procesos selectivos no deben tener más de un único fin, se debe realizar un proceso diferente para cada representatividad requerida. Todas las etapas de un proceso deben realizarse así sea con solo dos atletas.

Solo debe haber un campeonato por cada categoría y estos deben disputarse bajo el ritmo de juego clásico. No deben nombrarse campeonatos a las competencias por modalidades o a las competencias abiertas porque genera confusión en los resultados y no son apropiadas pues no son un proceso competitivo.

Los verdaderos atletas saben que la satisfacción más grande es el orgullo de su propio esfuerzo y trabajo además de la admiración social que se les otorga por ello. Por lo tanto en este tema no hace falta motivar más que con actos y objetos de reconocimiento.

El que triunfa en un proceso competitivo gana un gran honor, siendo el más alto en México el formar parte de una selección nacional, lo cual implica una gran responsabilidad pues representará al país ante el mundo. La única forma de que un atleta tome consciencia de esta condición, es que sea participe de un proceso que le haga sentir que se ha ganado a pulso tal distinción y que la institución que lo respalda reconozca e incentive su mérito.

Todas las categorías deportivas deben representar el mismo valor, desde la de los más pequeños por edad hasta la absoluta. El campeón debe tener un reinado regular que sea el que mejor se adapte a los ciclos sociales y deportivos, además deberá recibir un trato especial por parte de la institución, algo que lo distinga y valore como el número uno.

A su vez el campeón, como máximo representante de la institución, deberá comprometerse a respaldar a ésta en la promoción necesaria para provocar un mayor impacto en la sociedad y acercar e involucrar más individuos e instituciones para crear la sinergia necesaria en beneficio del ajedrez en general.

Una propuesta general de actividades es como sigue:

Campeonatos. Una vez al año de preferencia en distintos eventos.
• Infantiles Sub 8, Sub 10 y Sub 12 Varonil y femenil
• Juveniles Sub 14, Sub 16 y Sub 18 Varonil y femenil
• Junior (Sub 20) Varonil y femenil
• Novatos Varonil y femenil
• Senior Varonil y femenil
• Femenil
• Absoluto
• 7 torneos en el año y si se dividen las categorías infantiles y juveniles podrían ser hasta 11 (33 si se consideran el clasificatorio, la semifinal y la final de cada uno).

Promoción. Todo el año presentando a los campeones en todo el territorio de influencia de la institución impartiendo charlas y exhibiciones de simultáneas.
• 20 campeones
• 3 sesiones por año cada uno, garantiza una actividad de promoción por semana

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Y para aquellos a quienes solo les interesa lo que sucede dentro de las 64 casillas, un par de posiciones de partidas de Grandes Maestros para estudiar un tema táctico típico, que servirán de preámbulo a las próximas dos posiciones de la semana siguiente.

Juegan blancas y ganan

Juegan blancas y ganan

No se conforme con encontrar la jugada ganadora, analice hasta el final.

Hasta el Martes próximo.

martes, 16 de agosto de 2011

Más sobre los indicadores de desarrollo en ajedrez


Complementando el tema de los indicadores de desarrollo en ajedrez a partir de los conocimientos teóricos o del entrenamiento, vamos a presentar las siguientes propuestas.

Según lo expresado por la entrenadora rusa Mikhailova, presento la siguiente tabla, en donde se pretende alcanzar una línea base en 2200 puntos de Elo, la cual, en mi opinión se lograría en cuatro años de entrenamiento partiendo de cero.


Complementé como indicador para el repertorio de aperturas la recomendación del G.M. John Nunn y hay que observar que en el tema de la táctica se repiten los porcentajes pues se considera que hay que cambiar de programa, por ejemplo del Chess tactics for intermediate players al CT-art 3.0. También hay que señalar que Mikhailova emplea en sus entrenamientos al 100% el trabajo con los programas de computo de Convekta Ltd. http://www.chessok.com/ y muy importante que cuentan con una amplia agenda de torneos validos para Elo durante el año. Este análisis es retrospectivo a partir de los indicadores sugeridos por la entrenadora rusa.

Ahora bien, ¿Qué hacemos nosotros que no disponemos del material, ni del conocimiento, ni del tiempo establecido? Hagan sus propios indicadores. ¿Cómo? Planifiquen.

Tómese un mes de prueba y modelo, ejemplo:

Del 1 de al 30 de Septiembre de 2011 ¿Cuánto tiempo puede dedicar diario al entrenamiento en ajedrez? 1 ½ horas. Recuerde que es mejor una hora diaria que 7 en un día a la semana. Bien, va a dedicar 45 horas en el mes al entrenamiento ajedrecístico. Establezca un horario fijo para que sea más fácil acomodarse a la rutina del día y no decaiga el ánimo antes de completar el mes.

Planifique la sesión: Divídala en las partes necesarias para que abarque las áreas más importantes del desarrollo. Le sugiero que haga 40 minutos de teoría, 20 minutos de táctica y 30 minutos de práctica. Aquí considero que no tiene ninguna oportunidad adicional en el mes para participar en torneos o practicar fuera de esta hora y media de entrenamiento, si cuenta con esa oportunidad y tiempo entonces saque la práctica de la sesión.

Planifique los contenidos: Como queremos establecer indicadores, entonces es importante que durante el mes se vean todos los temas relevantes que se mencionan en la tabla de arriba. Por lo que en la parte teórica de la sesión van a abordar todos los temas, uno por sesión y secuencialmente en bloques. Un bloque consta de 6 días: Día 1, Teoría de finales. Día 2, Práctica de finales. Día 3, Teoría de aperturas. Día 4, Partidas modelo de aperturas. Día 5, Análisis de partidas propias. Día 6, Partidas modelo de estrategia. Usted puede decidir si aumenta o disminuye el número de días de acuerdo a la intensidad con la que quiera tratar los temas, así puede tener en el mes 5 bloques de 6 días, o 6 bloques de 5 días, o 4 bloques de 7 días y dos días de descanso si los necesita.

Supongamos que en la sesión de Teoría de finales usted estudió el mate con una dama y el mate con una torre. En la sesión de práctica de finales usted resolvió 2 ejercicios de cada uno de los temas estudiados. En la sesión de aperturas usted estudió la teoría básica de la apertura Esocesa. En la sesión de partidas modelo analizó la partida Alekhine-Lasker, Moscú 1914 y algunas otras que encontró en la base de datos. En la sesión de análisis de partidas propias usted revisó las anotaciones más importantes que surgieron durante sus primeras partidas de entrenamiento (a estas alturas ya lleva por lo menos 4 partidas), consultando con las bases de datos o con las partidas modelo que ha estado estudiando. En la sesión de partidas modelo de estrategia usted estudió la partida Averbach-Friedstein, 1946 que es un bonito modelo para ver cómo se ataca a la posición del rey enrocado. En la parte correspondiente a la táctica usted ha resuelto 4 problemas de combinación con tiempo límite de 5 minutos por posición de nivel básico. Y en la parte práctica usted ha jugado 1 partida de 15 minutos por jugador o 3 de cinco minutos (es recomendable no abusar de los blitz). De esta forma usted mismo será capaz de crear sus propios indicadores y planificar cómo va a ser su desarrollo en el ajedrez.

Así al final del mes usted podrá establecer la siguiente tabla que le ayudará planificar una temporada anual de entrenamiento sistemático con indicadores claros de su avance, al final del cual, tal vez esté en condiciones de medirse en un torneo de primera fuerza.


No hay que olvidar que ya en el siglo pasado el Dr. Emanuel Lasker escribió en su Manual de Ajedrez que es posible: “Supongamos que un maestro que sigue un buen método, por ejemplo, el de este libro, se esfuerza por educar a un joven que no sabe nada del ajedrez hasta que lo lleva al nivel de alguien a quien no se le puede conceder ventaja. ¿Qué tiempo necesitaría el maestro para lograrlo? Creo que estoy en lo correcto al hacer el siguiente cálculo: Reglas del juego y ejercicios 5 horas. Finales elementales 5 horas. Algunas aperturas 10 horas. Combinación 20 horas. Juego de posición 40 horas. Juego y análisis 120 horas. Incluso si el joven no tiene talento, siguiendo el curso anterior avanzaría hasta la clase anterior.”

Lo difícil está en lograr establecer la paridad del entrenamiento y los conocimientos con el Elo, ya que dependerá de muchos factores externos, como los libros con los que estudiamos, si tenemos un entrenador experto o no, si tenemos los programas de computo adecuados, si jugamos con personas con Elo “real”. Afortunadamente esto también lo podemos medir a través de otros medios como puede ser una página para jugar ajedrez en línea como el Internet Chess Club (ICC) http://www.chessclub.com/ en donde se asigna un Elo y se estandariza partida con partida. O con programas como el Chessmaster que trae toda una pléyade de personajes con Elo y características de juego diferentes que nos permitiría también dar un seguimiento no oficial de nuestro nivel de juego. El método de test del G.M. Zenón Franco es muy bueno, también para hacer evaluaciones al respecto y está publicado en español por la editorial Selector en tres libros.

Espero que enriquezcan esto con sus propias experiencias.

Hasta el próximo Martes.